El estado del fútbol cordobés no es excesivamente boyante, un club en Segunda A, otro en Segunda B y tres en Tercera División no es un bagaje como para sentirse orgulloso. Con todo, con las expectativas que hay en este momento, cualquiera daría por bueno poder comenzar la temporada así, y es que la viabilidad del Lucena corre serio peligro.
Analizar el porqué ha llegado el club a la actual situación resultaría farragoso, y en el fondo no conduce a nada, lo que hay que hacer a día de hoy es buscar soluciones para evitar la ley concursal, que llevaría aparejado el descenso de categoría... y quien sabe si la desaparición.
Recordando los versos de Machado, el club parece debatirse entre una "directiva que muere y otra directiva que bosteza". Los dirigentes actuales están hastiados de poner dineros, y hay que entenderlos, de modo que, reconociendo los múltiples errores que haya podido cometer, e incluso siendo de la opinión que una persona como Aceituno nunca debió llegar a la presidencia del club, hay que intentar darle el relevo y agradecerle la labor personal y económica realizada durante estos últimos años, esa debería haber sido la labor de una plataforma, que sin embargo parece haber renunciado antes de comenzar.
Lo que no puede aspirar nadie es a que le entreguen un club saneado y en bandeja, hay que comprometerse, trabajar y hacer viable a la entidad, para eso no sólo es necesario el compromiso de los empresarios, conocida es la difícil situación por la que atraviesan muchos de ellos, sino también de los aficionados de a pié, de las instituciones, e incluso de toda la provincia de Córdoba en general.
El Ayuntamiento tiene que reconocer que tiene una doble deuda con el club, primeramente por la promoción de la ciudad que se hace a través del equipo -no es lo mismo estar en Segunda B que en Tercera- y en segundo lugar porque la salida apresurada del Estadio Municipal fue un rejón de muerte que es en buena parte causante de la difícil situación que vive el club en este momento. Pero ya no sólo se trata de poner dinero en lo alto de la mesa, sino de tener iniciativas, se pueden organizar partidos amistosos, este medio ha llegado a oir que el Barcelona B estaría dispuesto a colaborar; montar conciertos, llegar a un acuerdo con los futbolistas para reducir la deuda o prorratearla en años sucesivos, pues ellos son los primeros a los que no les interesa la ley concursal; hacer diplomas, que no abonos, para no hipotecar los ingresos de la temporada venidera, y que otorgando distinciones de oro, plata y bronce, según su contribución se pudieran colocar entre todos los lucentinos, fueran o no aficionados al fútbol, pero que sientan amor por su tierra. Estas son iniciativas que se nos ocurren a vuela pluma, pero estamos seguros que a las personas válidas que existen alrededor del club se le ocurrirán muchas más, sólo hay que luchar por conseguir una cosa, a finales de agosto cuando el balón comience a rodar, el Lucena siga siendo equipo de Segunda División B, o es que la desaparición del club va a ser la excusa perfecta para que no haya problema en los plazos de la conclusión del estadio.
En cualquier iniciativa que pongan en marcha, cuenten con el apoyo de Minuto90.com, ya contribuímos como accionistas en su momento, y estaríamos dispuestos a seguir colaborando, en la medida de nuestras posibilidades, porque el Lucena siga siendo uno de los máximos responsables del fútbol provincial.
